La Semana Santa es una cita ineludible en el calendario festivo de Cáceres. No es casualidad, ya que la Semana Santa de Cáceres es Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Sus procesiones recorren la Ciudad Monumental, Patrimonio de la Humanidad, con lo cual a la belleza de los desfiles se une el marco incomparable por el que transcurren. Una estética medieval que aporta un encanto especial a la Semana Santa, unido a unos desfiles procesionales sobrios y al valor de sus tallas, hacen que esta celebración sea única en el mundo.
Es una fiesta que conjuga lo religioso con lo emocional, lo sensorial con lo experimental, ver las procesiones, oler el incienso, oír las cornetas, escuchar las saetas, sentir el fervor de los cofrades... es una experiencia única e inolvidable que nadie puede perderse.
Como curiosidad, en el caso de la Semana Santa de Cáceres, los Actos Procesionales y la fundación de las Cofradías se remontan al siglo XV. Las primeras procesiones, tal y como las conocemos hoy, aparecieron a principios del siglo XX. Desde entonces no ha dejado de crecer el número de hermanos que cargan con las imágenes, así como el número de cofradías que procesionan en la ciudad y que protagonizan citas emblemáticas como la salida de la Concatedral de Santa María del Paso del Cristo Negro, a medianoche del Miércoles Santo o la procesión de La Dolorosa de la Cruz, “La Zapatona”, el Jueves Santo.
Semana de Pasión con una marcada tradición y carácter medieval que provoca que cada año miles de visitantes acudan a la capital cacereña para presenciar el trascurrir de las estaciones de penitencia por los rincones y tesoros que guarda la parte antigua de la ciudad.
El comienzo de la Semana Santa lo marca el Viernes de Dolores, con distintos actos como el pregón de Semana Santa y varias procesiones. La emoción, siempre presente, invade cada una de las salidas de las imágenes de sus templos, así como su paso por lugares tan emblemáticos como la Plaza Mayor.
Aunque que sin duda el momento culminante de la Semana Santa cacereña se vive la noche del Miércoles Santo, cuando la talla del Cristo Negro sale de su templo para recorrer su vía crucis por las calles del casco antiguo de la ciudad. Procesión de origen medieval que se realiza en el más absoluto silencio. Imagen sobrecogedora la que deja la talla del cristo negro que data del siglo XIV. Su cuidada estética y la talla del Cristo Negro en procesión son algunos de los atractivos de la Semana Santa cacereña.
Tradición, fe y penitencia se unen en la Semana Santa de Cáceres cuyas peculiaridades podrás conocer en el Centro de Interpretación ubicado en la Iglesia de la Preciosa Sangre. El broche final a la Semana Santa cacereña tiene lugar en la plaza Mayor el Domingo de Resurrección, cuando las imágenes del Cristo Resucitado y la Virgen de la Alegría, vestidos de blanco, bailan al ritmo de El Redoble y el vuelo de palomas blancas. El Cristo Resucitado sale de San Mateo y la Virgen de la ermita de la Soledad. El Encuentro se produce ante un público numeroso que celebra el encuentro de madre e hijo en el corazón de la ciudad.
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